sábado, 19 de julio de 2014

Podemos acuerda coordinar acciones con Syriza

Una delegación de Podemos viaja a Atenas para debatir estrategias comunes, en la primera visita oficial desde que el partido obtuviera representación en el Parlamento Europeo.

[Publicado en eldiario.es el 20/06/2014]

Pablo Iglesias e Íñigo Errejón se entrevistaron en la mañana del viernes [20 de Junio]con el equipo de Alexis Tsipras, el Secretario General de Syriza. Ambas formaciones escenificaron su alianza con la visita de la delegación de Podemos a Atenas, cuyo objetivo es “intercambiar experiencias y coordinar acciones a nivel europeo”, en palabras del líder de Syriza. La coalición de izquierdas griega, principal fuerza de la oposición, resultó vencedora en las elecciones al Parlamento Europeo el pasado 25 de Mayo, en las que obtuvo 6 escaños, con un 26'6% del voto .


                                                                                                                                                                                                 /C.Palma


En el primer acto oficial del programa, una reunión que tuvo lugar en el Parlamento griego, se debatió la situación de los países mediterráneos aquejados por la austeridad. No era sin embargo la primera ocasión en que los eurodiputados de ambas formaciones, que ya se habían reunido en Bruselas, trataban el tema. Aunque esta vez, según manifestó Tsipras al término del encuentro, el debate concluyó con un acuerdo entorno a la “lucha común” y a la coordinación de acciones. Ya antes de ser elegidos como eurodiputados y de integrarse dentro del grupo parlamentario de la Izquierda Unitaria (GUE/NGL) , -en el que IU y Bildu constituyen el resto de la representación española-, los candidatos de Podemos habían recalcado su intención de apoyar a Tsipras en las elecciones a la Presidencia de la Comisión Europea, que tendrán lugar el próximo otoño.

sábado, 21 de junio de 2014

Syriza gana pero no arrasa: un análisis de las elecciones al Parlamento Europeo

Confirmando los presagios, la coalición de Tsipras ha sido la fuerza política más votada en Grecia en las Europeas. Pero con un 26% frente al 22% de Nueva Democracia, la fragmentación del voto hace depender la viabilidad de una enventual toma del poder de un trabajo de acercamiento entre las fuerzas sociales alternativas.

Un hombre intenta reconocer a los diputados de Syriza que están abandonando el Parlamento para unirse a una protesta contra la austeridad el pasado 30 de Marzo./ C. Palma


Por primera, un partido de izquierdas gana unas elecciones en Grecia. Syriza mantiene -sin ampliar- el resultado de las nacionales de 2012, pero es aupado por la caída que experimenta el partido del primer ministro que, junto con El Olivo (la coalición electoral en que se integra el Pasok, su socio de gobierno) pierde un total de 11 puntos. Es por ello que el partido ultraderechista Amanecer Dorado se cuela en tercer lugar con el 9'19%, mientras que el quinto puesto lo ocupa el Partido Comunista (KKE, 7'28%), seguido del recién constituido y mediático To Potami, (6,17%). La participación total es muy difícil de establecer debido a las irregularidades del censo, pero supera en cualquier caso el 60% y con ello la media europea.

Otro factor a tener en cuenta ha sido la discrepancia de los resultados con los de las elecciones regionales y locales (cuya 2º ronda se celebraba el mismo 25 de Mayo), en las que han primado las candidaturas personalistas e independientes. Una de las pocas victorias significativas de Syriza fue en la región del Ática, que concentra a más de un tercio de la población del país. Pero como señalan los analistas, los votantes suelen guiarse por el pragmatismo en las locales y por las preferencias ideológicas en las europeas.

El Ejecutivo griego y los medios de comunicación afines reconocieron la victoria de Syriza, afirmando en cambio que su incapacidad de exceder el 30% que suman los socios ND-Pasok implica un deseo de estabilidad y continuidad por parte de los electores. Como concesión al descontento, el primer ministro Andonis Samarás reformará su gabinete. El Pasok por su parte ha anunciado un congreso para reconstituirse y aglutinar a otros fuerzas exangües de filiación ideológica similar.

Fiel a su campaña, Tsipras se apresuró a pedir la convocatoria de elecciones anticipadas tan pronto como se conocieron los resultados. Y ha manifestado que la papel provisional e interino del actual gobierno lo deslegitima para aprobar cualquier medida importante. Sin embargo, tácitamente se presupone que esas elecciones no tendrían lugar mucho antes de principios del año que viene, antes de la votación del Presidente de la República. Un aplazamiento que conviene tanto a ND, para convencer de la narrativa de la recuperación, como a Syriza, que tiene mucho trabajo pendiente.


La nueva gobernadora del Ática por Syriza, Rena Duru, durante un acto de la campaña electoral./ C. Palma





¿Un gobierno viable?

Y es que, si los actuales resultados se repitiesen en unas nacionales, Syriza obtendría unos 70 diputados. Aún con los 50 escaños que la ley electoral otorga a la formación mas votada (y cuya modificación ya han sugerido varias voces en el gobierno), necesitaría como mínimo 30 más para formar gobierno.

Según Yanis Varufakis, semejante conjunción no es imposible. Para el economista y asiduo analista de la crisis de la deuda, Syriza disfruta de una dinámica poderosa que les puede llevar al gobierno si la manejan bien.“El resultado dependería de las negociaciones con otras fuerzas políticas”, comenta a Diagonal. “Por ejemplo ciertos sectores del Pasok podrían considerar la integración en un gobierno de este tipo, justificando su presencia como contrapeso, o supervisión del “radicalismo” de Syriza”.

Otras fuerzas que eventualmente podrían apoyar a Syriza, como Izquierda Democrática o la coalición Antarsya, no superan sin embargo el umbral del 3%. Entretanto, el KKE llamó expresamente a no apoyar a Syriza, un partido al que consideran reformista, en las segundas vueltas de las elecciones locales. Como socio evental queda por lo tanto To Potami (El Río), un partido constituido en los últimos meses por el periodista televisivo Stavros Theodorakis y que ha cosechado un 6'6% principalmente entre ex votantes del Pasok de zonas urbanas.

En efecto, un análisis del voto nos muestra que, mientras que las áreas rurales se decantan por los partidos convencionales, la población urbana está extremadamente fragmentada. En los barrios de clase alta, Nueva Democracia obtiene una clara victoria, en tanto que en las zonas más desfavorecidos el voto se polariza.

Por lo demás, Syriza encuentra su principal apoyo entre trabajadores del sector público, estudiantes y parados de larga duración, mientras que el sector privado se inclina hacia Nueva Democracia y la extrema derecha. No conviene olvidar que la de Amanecer Dorado, con su medio millón de votos, es una de las victorias más contundentes. Con 6 de sus 18 diputados en la cárcel y a pesar de la campaña de descrédito por parte del Gobierno -temeroso de la fuga de electores-, los autodenominados nacionalsocialistas helenos se han convertido en la tercera fuerza política creciendo hasta el 9'39%.


Alexis Tsipras, durante una reunión en el Parlamento./ C. Palma





Influencia en Europa

Queda por ver cómo repercutirán en Europa los resultados de Syriza. De momento, el partido enviará al Parlamento Europeo a 6 eurodiputados, entre los que se encuentran el héroe nacional Manolis Glezos -luchador de la Resistencia durante la II Guerra Mundial- y Konstantina Kúneva, trabajadora de la limpieza y migrante, que en 2008 fue atacada con ácido debido a su labor sindical.

“Sería ingenuo hablar de la victoria de Syriza como un acontecimiento histórico para la izquierda europea, que en general no ha obtenido muy buenos resultados en Europa si exceptuamos el repunte de españa” apunta Varufakis. “[Lo que ocurra a continuación] depende del trabajo que hagan en el Parlamento Europeo, pero una verdadera influencia Syriza solo la tendrá si gana unas elecciones nacionales”.

En efecto, tanto Syriza como fuerzas extranjeras más o menos afines anunciaron los comicios en Grecia como un referéndum sobre la austeridad en el país que más la ha sufrido, que enviaría a la Troika un mensaje incontestable de cambio social. Sin embargo, los resultados no muestran un predominio claro de una opción política concreta. Los partidos contrarios a las medidas de austeridad que superan el umbral del 3% suman un 47%, frente al 36% de quienes la defienden, aunque para ello es preciso incluir a la extrema derecha. Por otra parte, el total de votantes que se decantan por la opción de izquierdas excede en más de 10 puntos a los que apuestan por el signo político contrario, pero únicamente contando en el primer grupo a Pasok y To Potami.

Sin embargo, y aún lejos de suponer un tsunami político, el primer puesto de Syriza supone cuantitativamente un paso adelante con un nada desdeñable valor simbólico. Según señala Varufakis, la candidatura de Tsipras ha sido exitosa en tanto que ha infundido energía y esperanzas y ha mostrado que la izquierda puede constituirse en alternativa a la crisis sin comprometer su radicalismo.

Para el analista, ahora es el turno de la izquierda de convertir la propuesta de Syriza “en una nueva narrativa hegemónica que desafíe a la falta de alternativas del sistema establecido.”

Aquí la noticia en Diagonal.

martes, 15 de abril de 2014

Newroz

Cientos de personas de la comunidad kurda en Grecia celebraron su Año Nuevo el día del equinoccio de Primavera en la localidad de Ayía Marina.



Podéis ver más imágenes en mi flickr.

sábado, 12 de abril de 2014

La pasión (griega) según San Mateo

Una de esas cosas que sólo pasan en Grecia y que quizá no sean tan sorprendentes, pero que aún así siempre (me) sorprenden. Con motivo -suponemos- de la Semana Santa, un partido político proyectará en sus oficinas la hermosa El Evangelio Según San Mateo, de Passolini.

La elección denota una sensibilidad que debía de andar por los cerros de Úbeda cuando se decidió el nombre del partido -se trata de Plan B, la formación de Alekos Alavanos-. También, hasta qué punto está enraizada la religión en la política en este país, ya que Plan B propugna la formación de una especie de gobierno de unidad popular bajo el que Grecia saldría del euro para iniciar la recuperación de la economía nacional. Los militantes son en su mayoría personas de izquierdas, por lo que habrán aprobado el enfoque revolucionario que da Passolini de la vida de Cristo. Pero ¿renegar de la Pacua? Eso jamás. Recordemos que en un país en el que un cierto grupo de población considera que los protestantes no son cristianos, y los católicos están ahí ahí, en el limbo, el -sugerido- ateísmo del líder de Syriza constituye en sí mismo una cuestión de estado.

Un militante de Plan B resume las propuestas del partido durante la huelga general del pasado 9 de Abril:




viernes, 11 de abril de 2014

Cuando se encasquillan las palabras...

Para empezar con los buenos propósitos de mantener el blog actualizado, dejo aquí el enlace de un antiguo trabajo de investigación que llevé a cabo para el Observatorio Eurasia, con la inestimable ayuda del prof. Miguel Vázquez Liñán.



Cuando se encasquillan las palabras:
Una aproximación a las relaciones entre discurso único y periodismo en Chechenia.

Al ser interrogado sobre la libertad de prensa en Rusia, el presidente Vladímir Putin respondió: "Como dicen en una película italiana, un auténtico hombre tiene que intentarlo siempre, y una auténtica mujer siempre debe resistirse".

Ahora, que interprete cada cual a qué género corresponde cada actor.

Alvi Karimov, agregado de prensa del presidente checheno Kadírov, también cree en el heroísmo de la prensa. "Si algún periodista dice que no se atreve a escribir sobre este o aquel tema, es problema suyo. Si es demasiado miedoso para ser periodista, que cambie de trabajo y se haga taxista".


domingo, 18 de agosto de 2013

Los ailantos de Liosión

El ailanto o árbol del cielo es una especie sumamente invasiva y de rápido crecimiento que coloniza por doquier descampados y grietas. Sus troncos esbeltos y vivaces han dado en convertirse para mí, con el tiempo, en un símbolo de la desintegración generalizada de nuestras ciudades. Quizá el consabido proceso entrópico no sea nada nuevo, y las fuerzas que lo contrarrestan estén tan equilibradas con él, que Atenas siempre haya mostrado/vaya a mostrar esta cara. A fin de cuentas es un error común observar aquí y allá signos de un milenarismo que nunca acaba de llegar.

Sin embargo, es fácil experimentar esa ligereza suavemente irreal de una decadencia apacible mientras se observan los ailantos acechando aquí y allá con su pujanza la continuidad de la ciudad; Ocurre por ejemplo al recorrer la avenida de Liosión, desierta aún en la resaca de la fiesta nacional del Decapendávgustos y plagada por una vez de un olor marino y ventoso. Nada tiene que ver la sensación con un panteísmo mal entendido, que ve a la Naturaleza recobrando el terreno perdido y afianzando férreamente y poco a poco su póstumo dominio. No, los ailantos no son enemigos de las personas que pasan por Liosión, al menos no en estos días del epicentro de Agosto. Más bien forman parte de un mismo sistema orgánico, que crece y se desarrolla completamente al margen del orden legítimo, conocido en otros tiempos como ilustración o progreso, ahora quizá como globalización.

La noche anterior, aún a las cinco de la mañana, con las calles desiertas, lo ilustraban a la perfección los pequeños corros sentados delante de las chatarrerías. Hombres y mujeres, con sus sillas de plástico y sus mesitas, kánane kuvenda (“hacían conversación”) entre bocado y bocado, entre trago y calada del cigarrillo. Con los perfiles sólo a medias iluminados por la luz amarilla de la chatarrería, podrían haber parecido imposibles hoy en día, salidos de un cuadro pintado en otros tiempos. Sin embargo, en Liosión lo real son ellos, y todo el siglo XXI con su socidedad de la información es un triste espejismo a medias intuido.

Es un sistema orgánico, que algunas personas, aún viniendo de lejos, pueden comprender. Cerca de Liosión, sobre el puente de hierro que bajo la luna cruza las vías del tren: “¿A quién carajo le importa el CO2? En mi ciudad no tenemos ese problema, que el aire esté contaminado. Más bien que huele a la carne quemada de los muertos”, me dice mi amigo. Una percepción en la que me siento a medias extraña y a medias en casa. Y también así, los habitantes de Liosión son tan indiferentes al CO2 producido por el tráfico incesante, frente al que son único refugio las estrechísimas aceras, como a los ailantos que asoman primero tímidamente por las grietas, para después, en un abrir y cerrar de ojos, pegar el estirón y erguirse tratando de alcanzar el cielo.

Aún a la altura de Atikí, hay un elemento invasor que es tolerado con leve curiosidad: unos policías nacionales visiblemente intimidados registran un coche y cachean a sus ocupantes, unos eslavos de mediana edad asombrosamente musculosos, que aguardan pacientes y en posición marcial.

Un poco más abajo pasa una pick-up de las que venden fruta por la calle, con una gitana muy gorda sentada en la parte de atrás. A pesar de la gran velocidad a la que conduce el presunto marido, deja bambolear las piernas en el vacío y disfruta del aire. Luego pasan hombres morenos en bicicleta, uno de ellos con un niño abrazado sobre el manillar. 


Cerca de Liosión, la calle Ajarnón.


Acercándonos a la altura de la Estación de Larisa comienza la zona de los taxistas. Bajo el sol achicharrante, tres de ellos, nítidos como seres de otro mundo, bromean y se inclinan sobre el motor del vehículo de un compañero. Éste trata de subsanar algún tipo de fuga con copiosos chorros de anticongelante, que se evapora de inmediato en grandes nubes. Tampoco son jóvenes ya, y lucen el consabido uniforme: sobre la camiseta de tirantes cuelga un gran crucifijo; bajo la gorra reverberan gafas de sol irisadas en tonos anaranjados.

En los soportales de la margen izquierda, según se baja, hace un poco más de fresco. Los tenderos están todos en la calle y algunos juegan al tabli muy ruidosamente, aporreando las fichas sobre el tablero. Luego cruza una pareja de yonquis, aparentemente en los primeros estadios del desmoronamiento físico, cariñosamente prendidos de la mano el uno de la otra.

Y en la próxima esquina, ya cerca del hotel Sans Rival -cuyo nombre sólo resalta el increíble decaimiento de las balaustradas decimonónicas llenas de hollín- está la tienda búlgara de ultramarinos Varna. A nuestro paso salen dos transexuales, altas, morenas, con unas cejas arqueadas que les dan una mirada maliciosa, vestidas desenfadadamente con tirantas y bermudas, cada una con su bolsa de la compra y un perrito a la correa a lo Paris Hilton.

Aquí acaban los ailantos, y el ya próximo centro de Atenas se convierte en una masa impenetrable de construcciones cementosas y asfalto, muchos de cuyos ocupantes ya únicamente malviven y rebuscan en la basura. Aquí ya no se percibe el equilibrio de Liosión, es más bien como un vórtice ciego que sin propósito alguno golpea a las personas. Pero es posible que algunas semillas de ailanto, insospechadas, comiencen ya a germinar en las azoteas.

jueves, 1 de agosto de 2013

Por un puñado de dracmas

Un grupo de jubilados griegos charla y toma café en una terraza. Uno de ellos se levanta y se acerca a la barra para pagar. Hasta aquí todo normal: pero lo que saca de su cartera no es una moneda de un euro, sino un billete de 500 dracmas. La escena se desarrolla en Piyí Serón, una pequeña localidad del noreste de Grecia cuyos vecinos decidieron hace un año reintroducir en sus transacciones cotidianas la antigua moneda nacional. La población afirma estar encantada con el nuevo sistema: tres de cada cuatro paquetes de tabaco, asegura el vendedor del quiosco, no se pagan en euros.

¿Pasa la solución a la crisis griega por una vuelta al dracma? La cuestión de si la corbeta representada en la moneda de 1 dracma puede llevar al país de vuelta a la prosperidad, o si por el contrario supondría el naufragio de las últimas esperanzas de recuperación del país heleno parece difícil de dilucidar, incluso para los más ínclitos economistas. Las apelaciones a fórmulas de recuperación milagrosa, sumado al carácter pretendidamente objetivo e indiscutible de las argumentaciones económicas, han sumido a la opinión pública griega en el escepticismo hace ya largo tiempo.

Por un abandono del euro abogan, no obstante, algunas formaciones políticas surgidas recientemente al calor del creciente descalabro económico que viven la sociedad. Partidos minoritarios como Dracma 5 Estrellas o el Frente Unitario Popular (EPAM), cuyas propuestas pretenden sentar las bases de una recuperación no sólo económica, sino social y democrática.


2º Congreso Nacional del EPAM

¿Cuáles serían sin embargo las consecuencias reales del tan denostado retorno al dracma, tras el cual “ya nada tendría sentido” en palabras del primer ministro Andonis Samarás? La versión oficial dice que la devaluación de la moneda y la consiguiente inflación no solamente agravarían la situación de endeudamiento del Estado, sino que terminarían de hundir la economía. El resultado: una sociedad hecha trizas, al borde, si es que no enmedio, de un colapso total.