viernes, 18 de septiembre de 2015

"Grecia ya es una colonia de Europa". Entrevista con Kostas Isijos, portavoz de Unidad Popular

 
Kostas Isijos/ Foto:Clara Palma

¿Cuál es su balance de estos 7 meses de gobierno de Syriza, lo que se ha llamado “primera vez de la izquierda”?

Es uno de los eslógans que han sido usados por amigos y enemigos, espero que no lleguemos al eslógan de “izquierda por última vez”. No es un balance de 7 meses, es un balance día por día y semana por semana. Este gobierno estuvo manejando una negociación en la que hubo mucha discusión interna dentro del partido de Syriza, donde desgraciadamente hubo un déficit democrático increíble. Ni el Comité Central ni la Secretaría Política adelantaron nunca las decisiones. Entonces se produjo un aislamiento de Gobierno del partido, de la sociedad y del programa político, que no fue cumplido en su totalidad. En las últimas semanas antes del acuerdo para el tercer paquete tuvimos una derrota estratégica histórica, al igual que la izquierda en Grecia. Así que estamos en un punto en el que no había otro camino para todos los diputados que no estábamos a favor de un tercer acuerdo. No por capricho o por una cuestión personal, sino porque era el programa preelectoral de nuestro partido, por el que fuimos votados.
Con este acuerdo, que por supuesto debe ser analizado dentro de un contexto geopolítico, geoestratégico y económico dentro de Europa, también debe ser analizado dentro de lo que es la izquierda. La izquierda en ese punto no cumplió lo que había prometido, este Gobierno no quiso luchar por una alternativa. Las alternativas siempre existen en la vida, si no, tenemos que aceptar la vía de Thatcher. Desgraciadamente el liderazgo de Syriza aceptó ese dogma, sometiéndose al marco de los demás partidos sistémicos y a favor de la austeridad y los memorándums.

¿Ha habido traición de Tsipras?

A mí no me gusta usar esas palabras, pero creo que Syriza le dio la espalda al pueblo griego, Alexis Tsipras le dio la espalda a los jóvenes, a los desempleados, a los 3 millones y medio de griegos que votaron por el NO. Esto pasa por primera vez, la izquierda gana un referéndum histórico que pone fin a las políticas de austeridad, y en unas pocas horas ese No se convierte en Sí y en un acuerdo mucho peor que los anteriores. Este tercer paquete no contiene sólo cuestiones económicas, sociales, es neocolonialismo puro. Se pierde terreno, se pierden islas, la energía, el agua, la soberanía nacional, nada se puede votar en el Parlamento sin el Sí o el No de los acreedores. Esto ya es una colonia formal dentro de Europa. Eso de que se abrieron algunos caminos para la izquierda es un cuento. No sólo le hemos hecho daño al pueblo griego, sino a la izquierda europea y mundial. Así que nosotros estamos tratando de revitalizar el programa por el que fue votada la izquierda. Por supuesto que Unidad Popular es una fuerza que surgió en las últimas horas antes de las elecciones, porque si no no habría otra voz en esta lucha electoral para poder presentar un programa antimemorándum, proeuropeo, para los pueblos de Europa.

Algunos dicen que la mejor estrategia ahora es esperar, pero por lo menos desde el Gobierno, no volver a la oposición.

Si el dilema es estar en una cárcel de 10 metros cuadrados o de 4 metros cuadrados... ese no es un verdadero dilema. ¿Seguir en el Gobierno porque sí, sin tener un plan, habiendo firmado una austeridad continua que nos va a llevar a una deuda pública de 400.000 millones de euros -una de las cifras más altas del mundo, para una población de 11 millones-, con una economía que lleva 6 años en recesión? Seguir en el gobierno, ¿por qué? ¿para implementar las políticas de la Troika? Se puede seguir en el gobierno para transformar, para cambiar, para dar soluciones prácticas. Este no es un Gobierno democrático, es un Gobierno establecido por la Sra. Merkel, y no lo digo yo. Cuando Tsipras dijo que se celebrarían elecciones el 20 de septiembre, la Sra. Merkel dijo una frase muy importante: “creemos que estas elecciones serán una solución y no una parte de la crisis”. Algo sabe. Y hay que tener en cuenta que uno de los chantajes contra Tsipras, desde el principio, era para que se desembarazase de la izquierda de Syriza, que es quizá el alma de la lucha de nuestro pueblo, de los movimientos sociales, de los jóvenes. Hoy Syriza no tiene juventud política, todos se fueron. ¿Para quién gobernar? Gobernar, sí, pero sabiendo a quién representamos y por qué estamos haciendo lo que estamos haciendo.

Se les critica por haber esperado al momento de anunciarse las elecciones para marcharse, y no haberlo hecho cuando ya se sabía qué clase de acuerdo se iba a firmar.

Este es un argumento muy barato. 44 parlamentarios votamos en contra de las precondiciones y del acuerdo, un tercio de Syriza. El propio primer ministro dijo que si había elecciones, quienes votaran en contra o se abstuvieran no irían en las listas. ¿qué otra cosa podemos hacer? ¿Ir a elecciones sin tener voz, cuando somos un tercio los que tenemos otra posición, y no una posición marginal, sino que es el espíritu, el alma, el núcleo de nuestro programa? Y pocas horas después de haberse anunciado elecciones anticipadas, sabiendo que nuestro bloque no tiene fondos no tiene un partido... no podíamos irnos a casa. Hemos luchado y seguiremos luchando, dentro y fuera del Parlamento, y por eso decidimos seguir nuestro camino.

¿Diría que el programa de su partido es el programa de Salónica dando un paso más allá?

Se trata de seguir con el núcleo del programa de Syriza, que hablaba de romper con la austeridad, con el chantaje y crear crecimiento social. Pero seguirmos un poco más allá. Creo que todos los ciudadanos en Europa se han dado cuenta de que el sistema de la Eurozona, no es solamente un sistema monetario, sino de valores neoliberales, es una cárcel para los pueblos de Europa. A cualquier país que plantee salir de la zona del euro se les presenta como si el infierno estuviera esperándoles. Europa sufre una crisis muy grave a todos los niveles, y creemos que nuestra propuesta para la salida del euro puede crear condiciones de crecimiento, pero no es algo que se pueda hacer de un día para otro. Tenemos un plan, pero necesitaríamos un periodo de 6 a 8 meses para estabilizar la economía. Durante ese tiempo evidentemente tendríamos muchos problemas pero después habría crecimiento. Esto es lo que hay que explicarle al pueblo griego. Esto era parte de la política de Syriza. La decisión de nuestro último congreso era que si no podíamos seguir con un acuerdo dentro de la zona del euro teníamos que explorar otras alternativas, pero nunca fue una vía, nunca se exploró.

Según las encuestas los griegos rechazan salir del euro.

Las compañías que hacen las encuestas en Grecia son parte de la mafia nacional. Son compañías que le daban al No un 40-48% y salió un 63%. En enero cuando Syriza ganó con 5 puntos de diferencia, le daban de 1 a 2 puntos. Manipulan la conciencia de la gente. Todo lo que dicen las encuestas acaba saliendo completamente diferente. ¿Por qué no hacer un referéndum sobre la cuestión del euro, de Europa? El euro es una cárcel para los pueblos en la que no puede existir crecimiento, salvo para Alemania. Es por eso que en España, Italia, Irlanda, Portugal, Grecia está creciendo la pregunta de por qué seguir en la zona del euro.

¿Cómo se produciría esa transición?

Es un camino que no hemos recorrido aún. Tiene que haber una metodología y un plan muy concreto para evitar recortes en ciertas necesidades sociales durante los primeros meses. La financiación puede venir de muchos sitios. Tuvimos una propuesta del banco de crecimiento de los BRICS para recibir un préstamo, que no es como los que recibimos de los acreedores, donde de cada 100 euros que recibimos 88 van para pagar deuda. Tenemos planes muy concretos, tenemos las minas de oro, tenemos hidrocarburos que se pueden explotar, tenemos nuestra fuerza marítima, la propuesta del puente energético de Rusia-Turquía-Grecia al centro de Europa, el canal de Suez, donde los primeros puertos de entrada a Europa son el Pireo y Tesalónica. Mientras que con el tercer rescate estos puertos, así como los aeropuertos, se los quedan los acreedores. La izquierda no puede implementar ese tipo de políticas. Decir que era la única posibilidad para evitar un infierno son las mismas palabras de Samarás o de Papandreu.

Por supuesto que habrá dificultades pero en este plan que nosotros tenemos, sabemos que todos los países que han tratado de salir de ajustes, de control económico y político -nosotros somos el primer ejemplo europeo- Tenemos que convertirnos en un experimento positivo, saliendo del euro y con un plan económico y social que abra la puerta para romper con la hegemonía de Alemania en Europa. Los alemanes lo saben bien y por eso en la negociación nos sometieron a un crash test, del que tenemos que salir más maduros y más inteligentes para los próximos pasos

lunes, 27 de julio de 2015

27 de julio. Residentes del Extranjero.

La prueba definitiva que echa por tierra la teoría del diseño inteligente está sita en la calle Metsovou, Distrito Central de Atenas, Ática. Más concretamente, en la tercera planta del Servicio Público Económico para los Residentes del Extranjero. A los pocos minutos de preguntar quién es el último y sentarse a esperar, el incauto cae en la cuenta de que ni el demiurgo más retorcido podría haber concebido semejante microcosmos del absurdo.
Incluso quienes, armados de gruesas carpetas y aire del que está dispuesto a la espera, vienen a preguntar por trámites que según el Funcionario que No está en la Ventanilla dejaron de estar vigentes la semana pasada, incluso ellos parecen experimentar una ligera sorpresa. Mientras recorren con la mirada las minuciosas instrucciones que empapelan las paredes -cómo dar de baja a los difuntos, no olviden traer declaraciones juradas- les recorre un escalofrío.

De poco sirven las ojeadas -esperanzadas, al principio- hacia la ventanilla: no cumple ninguna función. Hay que rebasarla y adentrarse de lleno en el arbitrio en el que reinan un hombre y una mujer tras sendos escritorios.

Un recién llegado entra sin resuello y asalta a la Funcionaria que Entra y Sale de Sitios sin Causa Cognoscible. “Me han dicho que tengo que hacer el trámite X. Pero no sé si es aquí. ¿Es aquí? ¿Es esta planta? ¿Dónde puedo preguntar? ¿Pero cómo voy a hacer toda esta cola sólo para preguntar si es aquí?”. La funcionaria se zafa como puede mientras en la cola menean la cabeza. Una mujer con aspecto de yonqui masculla cosas en francés. Dos jubilados risueños discuten de política y ponen verde a un “joven” -ya crecidito- que aparentemente no ha respetado el estricto orden de llegada. “Tenemos que fijarnos en quién va antes de nosotros y en quién va después, es la única manera,” explica didáctica otra señora.

El Funcionario Tras el Escritorio se sabe un dios. Con quienes más se ensaña es con los que vienen a hacer una gestión en nombre de alguien que está en el extranjero. Un tío abuelo de Australia, por ejemplo. Con ellos el Funcionario es inmisericorde. Pide más y más documentos que, evidentemente, no se encuentran en la carpetita a la que se aferra la víctima. Luego los despacha con bonhomía. “Con esto estás listo. Te vas”. “Te vas,” repite, cuando alguien hace demasiadas preguntas. O bien:“tráeme eso que sale de la impresora,” como quien le da un hueso a un perro, pero le hace correr un poco.

No obstante hay una heroína que no da su brazo a torcer. Es moldava pero acaba de obtener la nacionalidad gracias a su madre griega, se deduce de una discusión cada vez más airada. Ha venido a modificar los datos con su cambio de estatus. Hasta ahí bien. Pero la cosa se complica a la hora de tramitar un documento X para su padre. En la traducción jurada que ha traído, el nombre del padre está escrito en caracteres griegos. “¿Pero cómo es en latino? ¿Andrei? ¡Deletréamelo!” vocifera el Funcionario. Ella porfía. No puede ir en latino, tiene que ser en griego, como en el documento. “Pero a ver, ¿dónde está el pasaporte de tu padre?” “Pues en Moldavia, ¿dónde va a estar?” “Pero en el pasaporte lo pone en caracteres latinos, ¿no? Tu padre no es griego, por mucho que en la traducción jurada lo hayan convertido de Andrei en Andreas.” La chica insiste en que el nombre, efectivamente, es Andrei, pero que es indispensable para el trámite que debe realizar que el nombre esté escrito en caracteres griegos. “¿Si se llama Andrei cómo voy a escribir Ανδρέας? ¿Le voy a hacer griego, yo, a tu padre? ¿Le voy a dar yo la nacionalidad?” Pero la insistencia de la joven triunfa. Intuimos que el Funcionario ha escrito finalmente Ανδρέι. Ella sale victoriosa con sus papeles, casi al trote.

sábado, 19 de julio de 2014

Podemos acuerda coordinar acciones con Syriza

Una delegación de Podemos viaja a Atenas para debatir estrategias comunes, en la primera visita oficial desde que el partido obtuviera representación en el Parlamento Europeo.

[Publicado en eldiario.es el 20/06/2014]

Pablo Iglesias e Íñigo Errejón se entrevistaron en la mañana del viernes [20 de Junio]con el equipo de Alexis Tsipras, el Secretario General de Syriza. Ambas formaciones escenificaron su alianza con la visita de la delegación de Podemos a Atenas, cuyo objetivo es “intercambiar experiencias y coordinar acciones a nivel europeo”, en palabras del líder de Syriza. La coalición de izquierdas griega, principal fuerza de la oposición, resultó vencedora en las elecciones al Parlamento Europeo el pasado 25 de Mayo, en las que obtuvo 6 escaños, con un 26'6% del voto .


                                                                                                                                                                                                 /C.Palma


En el primer acto oficial del programa, una reunión que tuvo lugar en el Parlamento griego, se debatió la situación de los países mediterráneos aquejados por la austeridad. No era sin embargo la primera ocasión en que los eurodiputados de ambas formaciones, que ya se habían reunido en Bruselas, trataban el tema. Aunque esta vez, según manifestó Tsipras al término del encuentro, el debate concluyó con un acuerdo entorno a la “lucha común” y a la coordinación de acciones. Ya antes de ser elegidos como eurodiputados y de integrarse dentro del grupo parlamentario de la Izquierda Unitaria (GUE/NGL) , -en el que IU y Bildu constituyen el resto de la representación española-, los candidatos de Podemos habían recalcado su intención de apoyar a Tsipras en las elecciones a la Presidencia de la Comisión Europea, que tendrán lugar el próximo otoño.

sábado, 21 de junio de 2014

Syriza gana pero no arrasa: un análisis de las elecciones al Parlamento Europeo

Confirmando los presagios, la coalición de Tsipras ha sido la fuerza política más votada en Grecia en las Europeas. Pero con un 26% frente al 22% de Nueva Democracia, la fragmentación del voto hace depender la viabilidad de una enventual toma del poder de un trabajo de acercamiento entre las fuerzas sociales alternativas.

Un hombre intenta reconocer a los diputados de Syriza que están abandonando el Parlamento para unirse a una protesta contra la austeridad el pasado 30 de Marzo./ C. Palma


Por primera, un partido de izquierdas gana unas elecciones en Grecia. Syriza mantiene -sin ampliar- el resultado de las nacionales de 2012, pero es aupado por la caída que experimenta el partido del primer ministro que, junto con El Olivo (la coalición electoral en que se integra el Pasok, su socio de gobierno) pierde un total de 11 puntos. Es por ello que el partido ultraderechista Amanecer Dorado se cuela en tercer lugar con el 9'19%, mientras que el quinto puesto lo ocupa el Partido Comunista (KKE, 7'28%), seguido del recién constituido y mediático To Potami, (6,17%). La participación total es muy difícil de establecer debido a las irregularidades del censo, pero supera en cualquier caso el 60% y con ello la media europea.

Otro factor a tener en cuenta ha sido la discrepancia de los resultados con los de las elecciones regionales y locales (cuya 2º ronda se celebraba el mismo 25 de Mayo), en las que han primado las candidaturas personalistas e independientes. Una de las pocas victorias significativas de Syriza fue en la región del Ática, que concentra a más de un tercio de la población del país. Pero como señalan los analistas, los votantes suelen guiarse por el pragmatismo en las locales y por las preferencias ideológicas en las europeas.

El Ejecutivo griego y los medios de comunicación afines reconocieron la victoria de Syriza, afirmando en cambio que su incapacidad de exceder el 30% que suman los socios ND-Pasok implica un deseo de estabilidad y continuidad por parte de los electores. Como concesión al descontento, el primer ministro Andonis Samarás reformará su gabinete. El Pasok por su parte ha anunciado un congreso para reconstituirse y aglutinar a otros fuerzas exangües de filiación ideológica similar.

Fiel a su campaña, Tsipras se apresuró a pedir la convocatoria de elecciones anticipadas tan pronto como se conocieron los resultados. Y ha manifestado que la papel provisional e interino del actual gobierno lo deslegitima para aprobar cualquier medida importante. Sin embargo, tácitamente se presupone que esas elecciones no tendrían lugar mucho antes de principios del año que viene, antes de la votación del Presidente de la República. Un aplazamiento que conviene tanto a ND, para convencer de la narrativa de la recuperación, como a Syriza, que tiene mucho trabajo pendiente.


La nueva gobernadora del Ática por Syriza, Rena Duru, durante un acto de la campaña electoral./ C. Palma





¿Un gobierno viable?

Y es que, si los actuales resultados se repitiesen en unas nacionales, Syriza obtendría unos 70 diputados. Aún con los 50 escaños que la ley electoral otorga a la formación mas votada (y cuya modificación ya han sugerido varias voces en el gobierno), necesitaría como mínimo 30 más para formar gobierno.

Según Yanis Varufakis, semejante conjunción no es imposible. Para el economista y asiduo analista de la crisis de la deuda, Syriza disfruta de una dinámica poderosa que les puede llevar al gobierno si la manejan bien.“El resultado dependería de las negociaciones con otras fuerzas políticas”, comenta a Diagonal. “Por ejemplo ciertos sectores del Pasok podrían considerar la integración en un gobierno de este tipo, justificando su presencia como contrapeso, o supervisión del “radicalismo” de Syriza”.

Otras fuerzas que eventualmente podrían apoyar a Syriza, como Izquierda Democrática o la coalición Antarsya, no superan sin embargo el umbral del 3%. Entretanto, el KKE llamó expresamente a no apoyar a Syriza, un partido al que consideran reformista, en las segundas vueltas de las elecciones locales. Como socio evental queda por lo tanto To Potami (El Río), un partido constituido en los últimos meses por el periodista televisivo Stavros Theodorakis y que ha cosechado un 6'6% principalmente entre ex votantes del Pasok de zonas urbanas.

En efecto, un análisis del voto nos muestra que, mientras que las áreas rurales se decantan por los partidos convencionales, la población urbana está extremadamente fragmentada. En los barrios de clase alta, Nueva Democracia obtiene una clara victoria, en tanto que en las zonas más desfavorecidos el voto se polariza.

Por lo demás, Syriza encuentra su principal apoyo entre trabajadores del sector público, estudiantes y parados de larga duración, mientras que el sector privado se inclina hacia Nueva Democracia y la extrema derecha. No conviene olvidar que la de Amanecer Dorado, con su medio millón de votos, es una de las victorias más contundentes. Con 6 de sus 18 diputados en la cárcel y a pesar de la campaña de descrédito por parte del Gobierno -temeroso de la fuga de electores-, los autodenominados nacionalsocialistas helenos se han convertido en la tercera fuerza política creciendo hasta el 9'39%.


Alexis Tsipras, durante una reunión en el Parlamento./ C. Palma





Influencia en Europa

Queda por ver cómo repercutirán en Europa los resultados de Syriza. De momento, el partido enviará al Parlamento Europeo a 6 eurodiputados, entre los que se encuentran el héroe nacional Manolis Glezos -luchador de la Resistencia durante la II Guerra Mundial- y Konstantina Kúneva, trabajadora de la limpieza y migrante, que en 2008 fue atacada con ácido debido a su labor sindical.

“Sería ingenuo hablar de la victoria de Syriza como un acontecimiento histórico para la izquierda europea, que en general no ha obtenido muy buenos resultados en Europa si exceptuamos el repunte de españa” apunta Varufakis. “[Lo que ocurra a continuación] depende del trabajo que hagan en el Parlamento Europeo, pero una verdadera influencia Syriza solo la tendrá si gana unas elecciones nacionales”.

En efecto, tanto Syriza como fuerzas extranjeras más o menos afines anunciaron los comicios en Grecia como un referéndum sobre la austeridad en el país que más la ha sufrido, que enviaría a la Troika un mensaje incontestable de cambio social. Sin embargo, los resultados no muestran un predominio claro de una opción política concreta. Los partidos contrarios a las medidas de austeridad que superan el umbral del 3% suman un 47%, frente al 36% de quienes la defienden, aunque para ello es preciso incluir a la extrema derecha. Por otra parte, el total de votantes que se decantan por la opción de izquierdas excede en más de 10 puntos a los que apuestan por el signo político contrario, pero únicamente contando en el primer grupo a Pasok y To Potami.

Sin embargo, y aún lejos de suponer un tsunami político, el primer puesto de Syriza supone cuantitativamente un paso adelante con un nada desdeñable valor simbólico. Según señala Varufakis, la candidatura de Tsipras ha sido exitosa en tanto que ha infundido energía y esperanzas y ha mostrado que la izquierda puede constituirse en alternativa a la crisis sin comprometer su radicalismo.

Para el analista, ahora es el turno de la izquierda de convertir la propuesta de Syriza “en una nueva narrativa hegemónica que desafíe a la falta de alternativas del sistema establecido.”

Aquí la noticia en Diagonal.

martes, 15 de abril de 2014

Newroz

Cientos de personas de la comunidad kurda en Grecia celebraron su Año Nuevo el día del equinoccio de Primavera en la localidad de Ayía Marina.



Podéis ver más imágenes en mi flickr.

sábado, 12 de abril de 2014

La pasión (griega) según San Mateo

Una de esas cosas que sólo pasan en Grecia y que quizá no sean tan sorprendentes, pero que aún así siempre (me) sorprenden. Con motivo -suponemos- de la Semana Santa, un partido político proyectará en sus oficinas la hermosa El Evangelio Según San Mateo, de Passolini.

La elección denota una sensibilidad que debía de andar por los cerros de Úbeda cuando se decidió el nombre del partido -se trata de Plan B, la formación de Alekos Alavanos-. También, hasta qué punto está enraizada la religión en la política en este país, ya que Plan B propugna la formación de una especie de gobierno de unidad popular bajo el que Grecia saldría del euro para iniciar la recuperación de la economía nacional. Los militantes son en su mayoría personas de izquierdas, por lo que habrán aprobado el enfoque revolucionario que da Passolini de la vida de Cristo. Pero ¿renegar de la Pacua? Eso jamás. Recordemos que en un país en el que un cierto grupo de población considera que los protestantes no son cristianos, y los católicos están ahí ahí, en el limbo, el -sugerido- ateísmo del líder de Syriza constituye en sí mismo una cuestión de estado.

Un militante de Plan B resume las propuestas del partido durante la huelga general del pasado 9 de Abril:




viernes, 11 de abril de 2014

Cuando se encasquillan las palabras...

Para empezar con los buenos propósitos de mantener el blog actualizado, dejo aquí el enlace de un antiguo trabajo de investigación que llevé a cabo para el Observatorio Eurasia, con la inestimable ayuda del prof. Miguel Vázquez Liñán.



Cuando se encasquillan las palabras:
Una aproximación a las relaciones entre discurso único y periodismo en Chechenia.

Al ser interrogado sobre la libertad de prensa en Rusia, el presidente Vladímir Putin respondió: "Como dicen en una película italiana, un auténtico hombre tiene que intentarlo siempre, y una auténtica mujer siempre debe resistirse".

Ahora, que interprete cada cual a qué género corresponde cada actor.

Alvi Karimov, agregado de prensa del presidente checheno Kadírov, también cree en el heroísmo de la prensa. "Si algún periodista dice que no se atreve a escribir sobre este o aquel tema, es problema suyo. Si es demasiado miedoso para ser periodista, que cambie de trabajo y se haga taxista".


domingo, 18 de agosto de 2013

Los ailantos de Liosión

El ailanto o árbol del cielo es una especie sumamente invasiva y de rápido crecimiento que coloniza por doquier descampados y grietas. Sus troncos esbeltos y vivaces han dado en convertirse para mí, con el tiempo, en un símbolo de la desintegración generalizada de nuestras ciudades. Quizá el consabido proceso entrópico no sea nada nuevo, y las fuerzas que lo contrarrestan estén tan equilibradas con él, que Atenas siempre haya mostrado/vaya a mostrar esta cara. A fin de cuentas es un error común observar aquí y allá signos de un milenarismo que nunca acaba de llegar.

Sin embargo, es fácil experimentar esa ligereza suavemente irreal de una decadencia apacible mientras se observan los ailantos acechando aquí y allá con su pujanza la continuidad de la ciudad; Ocurre por ejemplo al recorrer la avenida de Liosión, desierta aún en la resaca de la fiesta nacional del Decapendávgustos y plagada por una vez de un olor marino y ventoso. Nada tiene que ver la sensación con un panteísmo mal entendido, que ve a la Naturaleza recobrando el terreno perdido y afianzando férreamente y poco a poco su póstumo dominio. No, los ailantos no son enemigos de las personas que pasan por Liosión, al menos no en estos días del epicentro de Agosto. Más bien forman parte de un mismo sistema orgánico, que crece y se desarrolla completamente al margen del orden legítimo, conocido en otros tiempos como ilustración o progreso, ahora quizá como globalización.

La noche anterior, aún a las cinco de la mañana, con las calles desiertas, lo ilustraban a la perfección los pequeños corros sentados delante de las chatarrerías. Hombres y mujeres, con sus sillas de plástico y sus mesitas, kánane kuvenda (“hacían conversación”) entre bocado y bocado, entre trago y calada del cigarrillo. Con los perfiles sólo a medias iluminados por la luz amarilla de la chatarrería, podrían haber parecido imposibles hoy en día, salidos de un cuadro pintado en otros tiempos. Sin embargo, en Liosión lo real son ellos, y todo el siglo XXI con su socidedad de la información es un triste espejismo a medias intuido.

Es un sistema orgánico, que algunas personas, aún viniendo de lejos, pueden comprender. Cerca de Liosión, sobre el puente de hierro que bajo la luna cruza las vías del tren: “¿A quién carajo le importa el CO2? En mi ciudad no tenemos ese problema, que el aire esté contaminado. Más bien que huele a la carne quemada de los muertos”, me dice mi amigo. Una percepción en la que me siento a medias extraña y a medias en casa. Y también así, los habitantes de Liosión son tan indiferentes al CO2 producido por el tráfico incesante, frente al que son único refugio las estrechísimas aceras, como a los ailantos que asoman primero tímidamente por las grietas, para después, en un abrir y cerrar de ojos, pegar el estirón y erguirse tratando de alcanzar el cielo.

Aún a la altura de Atikí, hay un elemento invasor que es tolerado con leve curiosidad: unos policías nacionales visiblemente intimidados registran un coche y cachean a sus ocupantes, unos eslavos de mediana edad asombrosamente musculosos, que aguardan pacientes y en posición marcial.

Un poco más abajo pasa una pick-up de las que venden fruta por la calle, con una gitana muy gorda sentada en la parte de atrás. A pesar de la gran velocidad a la que conduce el presunto marido, deja bambolear las piernas en el vacío y disfruta del aire. Luego pasan hombres morenos en bicicleta, uno de ellos con un niño abrazado sobre el manillar. 


Cerca de Liosión, la calle Ajarnón.


Acercándonos a la altura de la Estación de Larisa comienza la zona de los taxistas. Bajo el sol achicharrante, tres de ellos, nítidos como seres de otro mundo, bromean y se inclinan sobre el motor del vehículo de un compañero. Éste trata de subsanar algún tipo de fuga con copiosos chorros de anticongelante, que se evapora de inmediato en grandes nubes. Tampoco son jóvenes ya, y lucen el consabido uniforme: sobre la camiseta de tirantes cuelga un gran crucifijo; bajo la gorra reverberan gafas de sol irisadas en tonos anaranjados.

En los soportales de la margen izquierda, según se baja, hace un poco más de fresco. Los tenderos están todos en la calle y algunos juegan al tabli muy ruidosamente, aporreando las fichas sobre el tablero. Luego cruza una pareja de yonquis, aparentemente en los primeros estadios del desmoronamiento físico, cariñosamente prendidos de la mano el uno de la otra.

Y en la próxima esquina, ya cerca del hotel Sans Rival -cuyo nombre sólo resalta el increíble decaimiento de las balaustradas decimonónicas llenas de hollín- está la tienda búlgara de ultramarinos Varna. A nuestro paso salen dos transexuales, altas, morenas, con unas cejas arqueadas que les dan una mirada maliciosa, vestidas desenfadadamente con tirantas y bermudas, cada una con su bolsa de la compra y un perrito a la correa a lo Paris Hilton.

Aquí acaban los ailantos, y el ya próximo centro de Atenas se convierte en una masa impenetrable de construcciones cementosas y asfalto, muchos de cuyos ocupantes ya únicamente malviven y rebuscan en la basura. Aquí ya no se percibe el equilibrio de Liosión, es más bien como un vórtice ciego que sin propósito alguno golpea a las personas. Pero es posible que algunas semillas de ailanto, insospechadas, comiencen ya a germinar en las azoteas.

jueves, 1 de agosto de 2013

Por un puñado de dracmas

Un grupo de jubilados griegos charla y toma café en una terraza. Uno de ellos se levanta y se acerca a la barra para pagar. Hasta aquí todo normal: pero lo que saca de su cartera no es una moneda de un euro, sino un billete de 500 dracmas. La escena se desarrolla en Piyí Serón, una pequeña localidad del noreste de Grecia cuyos vecinos decidieron hace un año reintroducir en sus transacciones cotidianas la antigua moneda nacional. La población afirma estar encantada con el nuevo sistema: tres de cada cuatro paquetes de tabaco, asegura el vendedor del quiosco, no se pagan en euros.

¿Pasa la solución a la crisis griega por una vuelta al dracma? La cuestión de si la corbeta representada en la moneda de 1 dracma puede llevar al país de vuelta a la prosperidad, o si por el contrario supondría el naufragio de las últimas esperanzas de recuperación del país heleno parece difícil de dilucidar, incluso para los más ínclitos economistas. Las apelaciones a fórmulas de recuperación milagrosa, sumado al carácter pretendidamente objetivo e indiscutible de las argumentaciones económicas, han sumido a la opinión pública griega en el escepticismo hace ya largo tiempo.

Por un abandono del euro abogan, no obstante, algunas formaciones políticas surgidas recientemente al calor del creciente descalabro económico que viven la sociedad. Partidos minoritarios como Dracma 5 Estrellas o el Frente Unitario Popular (EPAM), cuyas propuestas pretenden sentar las bases de una recuperación no sólo económica, sino social y democrática.


2º Congreso Nacional del EPAM

¿Cuáles serían sin embargo las consecuencias reales del tan denostado retorno al dracma, tras el cual “ya nada tendría sentido” en palabras del primer ministro Andonis Samarás? La versión oficial dice que la devaluación de la moneda y la consiguiente inflación no solamente agravarían la situación de endeudamiento del Estado, sino que terminarían de hundir la economía. El resultado: una sociedad hecha trizas, al borde, si es que no enmedio, de un colapso total.

lunes, 17 de junio de 2013

“ERT no pertenece al estado griego, pertenece al pueblo”

La huelga es sin duda una de las formas de protesta laboral más comunes en Grecia. También lo es la ocupación del espacio de trabajo. De lo que sin embargo no hay precedentes es de que cientos de empleados que acaban de ser despedidos se resistan contra viento y marea a interrumpir su labor, pese a la orden tajante del Gobierno. Ni los antidisturbios, ni los cortes de corriente o de la conexión a internet han conseguido amilanar a los trabajadores de la radiotelevisión pública griega, que de la noche a la mañana han transformado los denostados canales oficiales en una emisora de resistencia semiclandestina.

El técnico de transmisiones Giannis Daskalakis acudió a trabajar el martes 11 de junio igual que otro día cualquiera. Al terminar su jornada se fue a casa, y sólo entonces se enteró de que el portavoz del Gobierno, Simos Kedikoglu, había anunciado esa tarde de improviso el cierre provisional de ERT, la radiotelevisión pública griega. Ante el estupor de los empleados, aproximadamente una media hora antes de la medianoche la policía antidisturbios entró en la sede de la corporación para interrumpir la señal. Al igual que sus compañeros, Daskalakis todavía no se lo puede creer, aunque ello no le ha impedido reaccionar. Han pasado los días y la sede de ERT es un hormiguero de actividad frenética para mantener en pie la emisión y evitar a cualquier precio la “pantalla negra”. Daskalakis entiende que la corporación pueda necesitar una reestructuración, como asegura el Gobierno, pero no admite el cómo. “Ésta no es una manera democrática de hacer las cosas. Si los ciudadanos nos están apoyando de esta forma es porque esto es un ataque a la democracia. No es una simple protesta, es una guerra”.


El edificio de ERT, visto desde fuera de las instalaciones.


Emotiva intervención de Dimitris Papajristos, quien retransmitió en directo en los 70 la entrada de los tanques en la Politécnica, en el curso de la revuelta estudiantil que marcaría el fin de la Dictadura de los Coroneles.

En efecto, en cuanto se difundió la noticia de que el Gobierno cerraba ERT por las bravas y sin previo aviso, una multitud comenzó a concentrarse frente a las puertas del inmenso edificio gris situado en la periferia de Atenas, en el barrio de Ayía Paraskeví. Desde entonces, la improvisada acampada no ha dejado de crecer, y ahora docenas de puestos de comida y refrescos se alinean a lo largo de las verjas de las instalaciones, completamente cubiertas de pancartas y proclamas. Ilías, que trabaja en una cooperativa de comercio justo, no ve la televisión. Sin embargo ha dormido en los jardines que hay frente a la sede de ERT porque cree que lo que allí se desarrolle puede suponer un punto de inflexión incluso para la subsistencia del actual gobierno de coalición.“El cierre de ERT va a traer mucha cola”, comenta, “y podría suponer incluso la ruptura del tripartito y la convocatoria de elecciones anticipadas. Nueva Democracia pensó que era un buen momento para hacerlo porque iban relativamente bien en las encuestas, pero no se esperaban esta respuesta por parte de la gente. Si estamos aquí los suficientes, la policía no intentará entrar”.

Efectivamente, la decisión de cerrar por completo ERT durante el proceso de reestructuración, tomada en solitario por Nueva Democracia, el principal socio de la coalición, difícilmente se puede atribuir a algo que no sea un error de cálculo. Ciertamente las tres cadenas de televisión gestionadas por el ente público, aparte de no gozar precisamente de una reputación de independencia y objetividad, no reunían últimamente más que un 13% de la audiencia total. Por otra parte, según insinuaron fuentes del Ejecutivo, la Troika estaba presionando para que se efectuaran de una vez los 2000 despidos de empleados públicos acordados para junio. Sin embargo, la clausura por decreto del “nido de despilfarro”, como fue definido por el primer ministro Andonis Samarás, ha tocado una fibra con la que el Nueva Democracia no contaba. “ERT no pertenece al Gobierno, pertenece al pueblo griego” es la frase que se oye una y otra vez.






El carácter autocrático del cierre, que no fue debatido siquiera por el Parlamento, es lo que ha levantado más ampollas. Gianna lleva más de 20 años tocando en la orquesta radiotelevisiva. No sabe hacer otra cosa, cuenta, y está preocupada por el futuro de sus dos hijos en paro, en caso de que finalmente ella pierda también su trabajo. Sin embargo, entiende que “haya que cambiar algunas cosas” para ahorrar. “Pero lo que más me fastidia”, afirma la mujer, muy menuda y vivaz, “es la actitud chulesca del Gobierno. Se creen que pueden hacer lo que quieren con nosotros sin rendir cuentas a nadie”.

Además, la “pantalla negra” evoca a muchos griegos reminiscencias de los tiempos de la Junta de los Coroneles. No en vano la gente jalea a Dimitris Papajristos cuando toma la palabra en el micrófono abierto situado a la entrada del edificio. Este sexagenario fue quien retransmitió en directo por la radio, desde el interior de la Universidad Politécnica, la entrada de los tanques para aplastar la revuelta estudiantil que marcaría el inicio del fin de la dictadura. Entre canciones revolucionarias a todo volumen, también de aquella época, emplaza a la audiencia a resistir contra la nueva tiranía que sojuzga el país. También Alexis Tsipras, el líder de la coalición de izquierdas Syriza, se mostró categórico con respecto a las implicaciones del cierre. “Históricamente, en Europa la televisión pública deja de emitir sólo en dos circunstancias: ocupación extranjera o golpe de estado”, afirmó en el Parlamento.

Así, de la noche a la mañana, los trabajadores han pasado de verse como simples funcionarios a convertirse en la voz perseguida de la resistencia. Pero no se trata únicamente del simbolismo y de la función de los medios públicos. Estos días, Nueva Democracia se ha quedado sola defendiendo la propia necesidad económica de la reestructuración. En medio de una de las bulliciosas oficinas llenas de gente hablando por teléfono en distintos idiomas y redactando comunicados en grupo, Emanuela Aryiti, una conocida presentadora del informativo de la primera cadena, concede entrevistas a la prensa extranjera. Embarazada de unos cinco meses, refuta enérgica una y otra vez los argumentos del Gobierno. “Cerrar la radiotelevisión pública no da beneficios económicos, no somos una carga al presupuesto estatal”, subraya. El ente se financia exclusivamente a través de un cánon de 4'3 euros mensuales que va incluido en la factura de la electricidad. “El Gobierno ha afirmado que mientras ERT permanezca cerrada, el impuesto no se cobrará”, aclara, señalando que por ello el cierre no repercutirá en un mayor ahorro, salvo el que suponen los sueldos de los 2.650 empleados directos de ERT desperdigados por el país, entre periodistas, técnicos, administrativos y personal de apoyo.




“El gobierno dice que hubo falta de transparencia y una mala gestión”, continúa Aryiti, “pero la verdad es que no somos nosotros los que gestionamos la corporación. Bueno, ahora sí, desde hace tres días. Antes había un consejo de administración nombrado por el gobierno, y es ahí donde hay que buscar las responsabilidades. Sin embargo, ese consejo ha quedado disuelto desde el martes, de acuerdo precisamente con la orden del gobierno, así que las responsabilidades no se van a depurar” conluye.

En cuanto a la organización de los (ex)empleados para mantener la emisión, ha ido surgiendo progresivamente y de manera espontánea, según cuenta Aryiti. “Nos hemos ido coordinando según las necesidades que surgían. Algunos están en el plató, otros recopilando información... nos repartimos el trabajo”. Lo confirma la periodista Aliki Papanastasíu. “Sobre todo los técnicos están haciendo un gran esfuerzo, ya que el Gobierno intentando detenernos por todos los medios”, relata apresuradamente. Después de que la policía cortara la señal, los empleados se las apañaron para seguir realizando los informativos y emitirlos en directo por internet. Al día siguiente, les cortaron la conexión y la corriente eléctrica, pero los técnicos fueron solucionando todos los problemas que surgían. Emisoras privadas de radio comenzaron también a transmitir la señal, a pesar de las sanciones con que amenazó el Gobierno. Después de sumó la EBU -Unión Europea de Radiodifusión-, que además de enviar peticiones al Ejecutivo para que se retracte de su conducta “tan poco democrática y profesional”, ha puesto sus satélites al servicio de ls emisiones de la ERT.

“También nos está ayudando mucho la solidaridad de la gente de fuera”, recalca Papanastasíu. “Muchos sindicatos y partidos políticos nos han ofrecido su ayuda. Sin embargo no son los partidos quienes nos van a ayudar, somos nosotros mismos. Hemos tomado la situación en nuestras manos y es nuestra lucha, y la de la gente que está fuera, decidida a no abandonar las instalaciones hasta que el Gobierno retire el decreto”, afirma antes de dejar una frase a la mitad y salir corriendo, requerida en otro lugar.



Mercado de comida imrpovisado a la entrada de las instalaciones de ERT.


En efecto, las muestras de solidaridad con el ente, ahora gestionado por los propios trabajadores, no han escaseado. Dos días después del cierre, miles de personas marcharon el jueves 13 hasta las sedes de Atenas y Tesalónica, en una jornada de huelga general convocada por los dos principales sindicatos del país ADEDY y GSEE y secundada por la unión comunista PAME. Protestas similares tuvieron lugar en muchas otras ciudades, con la participación principalmente de sectores como la enseñanza, el transporte, la sanidad y la administración. Asociaciones, colectivos y particulares han respondido también a la convocatoria, a la que acudieron representantes de un vasto espectro político, desde Syriza a la agrupación anti-euro EPAM, pasando por comunistas y anarquistas. Por su parte, el sindicato de periodistas ESIEA convocó a varios días de huelga a los trabajadores de radio, TV, prensa y medios online de todo el país -con la excepción de aquellos que transmiten la información difundida por ERT-.


La rápida respuesta ciudadana, tan inesperada como el propio cierre de la corporación, ha llevado al ya precario equilibrio del Gobierno de coalición a sufrir una nueva sacudida. Samarás, que ha afirmado estar dispuesto a negociar, pero no a retractarse totalmente de la decisión, se reunirá el lunes 17 con los líderes de PASOK y DIMAR, sus socios en el tripartito, que aprueban la reestructuración pero no el cierre. Tres mociones contrarias al decreto del Gobierno fueron presentadas además el día 13 en el Parlamento, por parte de PASOK y DIMAR, Griegos Independientes y Syriza, en base al hecho de que una decisión semejante debería haber pasado por el hemiciclo.

Con respecto a su futuro laboral, la mayoría de los trabajadores de ERT no se muestran optimista en exceso. “Van a pasar muchas cosas en los próximos días, ya veremos” deja en el aire Aryiti, quien espera que la presión social y política tenga algún efecto, aunque no confía en que el Gobierno vaya a retirar el decreto. “Que no haya ni sonido ni imagen [públicos] es un trauma, una herida para la democracia”, concluye.

Mientras, desde la UE se afirma que en ningún caso presionaron para el cierre de ERT, como insinuaron algunas voces de Nueva Democracia, antes al contrario. Rebecca Harms, una europarlamentaria alemana de Los Verdes que visitó el día 13 las instalaciones de ERT, afirmó estar “conmocionada por el hecho de que en un estado europeo el gobierno envíe a la policía a la radiotelevisión para interrumpir la señal.” “La existencia de medios independientes es fundamental para la democracia. En un caso así es preciso un debate en el que participe toda la sociedad”, afirmó, antes de instar enérgicamente a Samarás a conceder el permiso para reiniciar las emisiones.

___________Publicado en Mediterráneo Sur_________________________________-


martes, 11 de junio de 2013

Los “çapulcu” se organizan, el Gobierno turco contraataca.

Tras más de 10 días de protestas se mantiene el pulso entre los manifestantes y el primer ministro Erdogan.


En Estambul continúa creciendo el número de tiendas de campaña que cubren el Parque Gezi y parte de la adyacente Plaza Taksim, protegidas por barricadas que cortan las calles de acceso. La acampada comienza a organizarse lentamente y de manera espontánea, sin la celebración de asambleas y en un ambiente festivo. “También en Esmirna y en Ankara está ocurriendo lo mismo”, cuenta la activista Elif. “La gente trae comida, y todo es gratis. Casi no usamos el dinero. Hay bibliotecas, talleres, y estudiantes preparándose para los exámenes”. A pesar de que los más veteranos empiezan a acusar el cansancio de más de una semana de movilización continua, la afluencia de “çapulcu”, término despectivo con el que Erdogan bautizó a los manifestantes, no ha disminuido.
Al contrario, el sábado 8 fue según la prensa internacional la jornada de protestas más concurrida en todo el país. Por la tarde volvió a recrudecerse la violencia en la capital, Ankara, donde la policía trató de dispersar a los manifestantes con gases lacrimógenos y cañones de agua. El 11 de junio las fuerzas de seguridad volvieron a entrar en la Plaza Taksim para expulsar a los acampados hacia el parque, produciéndose enfrentamientos.
Entretanto, por el lado del Ejecutivo continuaban alternándose los mensajes apaciguadores y de desafío. Mientras que el portavoz del gobierno turco compareció el domingo 9 para desmentir el rumor de elecciones anticipadas y reiterar la disposición del ejecutivo a “escuchar demandas razonables”, el Primer Ministro se mantenía inflexible. Tras descalificar a los manifestantes y relacionarlos incluso con el grupo terrorista que atentó recientemente contra la embajada de EEUU, Erdogan ha optó por movilizar a la amplia base electoral del Partido de la Justicia y el Progeso (AKP), que ha respondido arropándole en masa en los primeros de los mítines programados. Sin embargo, unos días más tarde, el vicepresidente del partido señalaba que el Primer Ministro estaría dispuesto a reunirse con una comisión de los detractores de la transformación del parque.



Una treintena de personas se concentraron ante la Embajada de Turquía en Atenas al día siguiente de comenzar la represión policial contra la acampada de Gezi.



Tayyip dimisión.
Es el rechazo a la figura de Erdogan, sin embargo, es precisamente el denominador común que hecho posible el gran impacto de las protestas, aglutinando a un amplio abanico ideológico. Aunque el 70% de los manifestantes, según una encuesta de una universidad, no se consideran vinculados a ningún partido, y el estereotipo de “çapulcu” es el de un joven urbano, laico y de clase media, un vasto espectro político encuentra representación en las protestas. Desde progresistas socialdemócratas o kemalistas (seguidores de la idea nacional de Atatürk) o militantes del Partido Republicano, la principal oposición parlamentaria, hasta agrupaciones comunistas, antiautoritarias, LGTB o de musulmanes anticapitalistas. También los grupos étnicos (kurdos) o religiosos (alevíes) aprovecharon para expresar su rechazo a las políticas gobierno. Por otro lado, no sólo el rechazo al autoritarismo y las políticas conservadoras en lo social y neoliberales en lo económico amenazan con resquebrajar la hegemonía de Erdogan; también lo hacen el rechazo a la intervención en la guerra de Siria, y las consecuencias derivadas, sobre todo entre la población fronteriza.
El Primer Ministro, no obstante, opta por confiar en el gran apoyo con que cuenta entre la población de más edad y rural, ante la necesidad de mostrar un perfil fuerte de cara a las próximas elecciones de 2014, en las que aspira a la presidencia del país. Sin embargo, a pesar del amplio 50% de votos con que cuenta el AKP, el viceprimer ministro Bulent Arinç y el presidente Abdulah Gül han preferido mostrarse conciliadores, reuniéndose con una comisión de manifestantes y disculpándose por la violencia policial. También la presión internacional está afectando a Turquía en este sentido, incluso de manera indirecta. EEUU y Reino Unido desaconsejan a sus ciudadanos viajar a las principales ciudades turcas, en las que empiezan a repercutir ya las cancelaciones hoteleras.


La gota que colmó el vaso
El 30 de Mayo, la violencia con que la policía desalojó una acampada contra la construcción de un centro comercial en el icónico Parque Gezi sacó inesperadamente a la calle a miles de personas en Estambul. Las protestas fueron extendiéndose hasta a una cincuentena de ciudades, mientras los manifestantes y ONGs como Amnistía Internacional denunciaban una escalada represiva: detenciones ilegales, uso desproporcionado de fuerza, e incluso tortura. En los enfrentamientos 4 personas han perdido la vida hasta hora en diferentes ciudades, una de ellas a causa del uso de fuego real en circunstancias aún por aclarar. El número de heridos se sitúa entre los 4000 y los 5000.
A las protestas de los primeros días se sumaron sindicatos como el KESK (la confederación del sector público), o colegios profesionales como el de médicos o el de abogados, que convocaron huelga. Plantearon como exigencias mínimas el fin de la violencia policial y el castigo a sus responsables, así como la liberación de los detenidos y la preservación del Parque Gezi.
Por otro lado los manifestantes denunciaron también la acción de censura, en el país que más periodistas tiene encarcelados a nivel mundial. Una treintena de jóvenes fueron detenidos en Esmirna por incitar a la revuelta por las redes sociales. Se reportó el uso de inhibidores de ondas para restringir el acceso a internet en los epicentros de las protestas, y las principales cadenas del país apenas si están cubriendo las manifestaciones, obligando a la gente a seguirlas por la televisión extranjera. Ello ha llevado al boicot contra empresas pertenecientes a conglomerados mediático. En protesta por la cobertura de la cadena NTV, a modo de ejemplo, la gente comenzó a retirar sus ahorros del Banco Garanti, ambos pertenecientes a Dogus Holding. Según el director ejecutivo del banco, en un par de días fueron retirados el equivalente a entre 18 y 20 millones de dólares.
A nivel internacional, las manifestaciones de apoyo han recorrido numerosas capitales europeas. En Atenas, el lunes 3 varios miles de personas marcharon hasta la embajada de Turquía, participando de forma conjunta grupos de turcos y de kurdos que se vieron obligados a abandonar el país por razones políticas. De hecho, la comunidad kurda de Turquía ha acogido favorablemente las protestas. El 7 de junio, el líder encarcelado del PKK declaró que la conducta del Ejecutivo ante los manifestantes estaba poniendo en peligro el proceso de paz, y saludó “a esta resistencia capaz de crear una ruptura en el orden político”.


Días después se produjo en Atenas una manifestación mucho más concurrida y multinacional, en el curso de la que miles de personas marcharon hasta la embajada.




En la protesta no faltaron organizaciones kurdas, que marcharon hombro con hombro con el gran número de ciudadanos turcos presentes.









miércoles, 5 de junio de 2013

Un nuevo partido griego propugna la salida del euro de los países del sur de Europa

Dracma 5 Estrellas pretende unir al más del 40% de los griegos a favor del abandono de la moneda única bajo el signo de la regeneración nacional.

La convocatoria de un referéndum sobre la permanencia en el euro y la creación de una alianza monetaria con los países del sur de Europa están entre los principales objetivos de Dracma Movimiento Democrático Cinco Estrellas. El nuevo partido, impulsado por Theodoros Katsanevas, exdiputado del PASOK y profesor de economía de la Universidad de El Pireo, pretende aunar votos de la izquierda y la derecha moderadas, nutriéndose del 42% de griegos que están en contra del euro según los últimos sondeos de Gallup y Public Issue. 

viernes, 1 de febrero de 2013

“Lo que encarece la producción no es el coste del trabajo, es el beneficio que extrae el empresario”

La primera fábrica recuperada en control obrero de Grecia entraba en funcionamiento el pasado 12 de febrero. Después de dos años en lucha, los trabajadores de Viomijanikí Metaleftikí, en Tesalónica, han avanzado otro paso y comenzado a producir prescindiendo de los empresarios y organizándose de manera horizontal. Charlamos con Theodoros Karyotis, de la Iniciativa de Solidaridad con VIO.ME.

martes, 22 de enero de 2013

Pote xaná fasismós (Fascismo nunca más). Manifestación en protesta por el asesinato de Shehzad Luqman.

El 17 de enero Shehzad Luqman se dirigía en bicicleta a su trabajo en el barrio de Petrálona. Dos individuos pasaron a su lado, detuvieron la moto y le apuñalaron hasta la muerte. Gracias a que los transeúntes recordaron el número de matrícula, los agresores fueron detenidos poco después. Según las declaraciones de la policía, en el registro de su apartamento fueron encontrados diversos tipos de armas, así como panfletos de "cierto partido político" (Aurora Dorada). Sin embargo, aún no han trascendido datos del proceso judicial, y no parece seguro que los encausados vayan a ser acusados de una agresión racista, más bien el asunto será tratado como una reyerta callejera.

El sábado 19 de enero diversos colectivos de inmigrantes y movimientos sociales convocaron una manifestación con el fin de protestar contra la impunidad de las agresiones como la que acabó con la vida del joven paquistaní. Los presentes se congregaron en torno al ataúd, para después marchar desde la plaza de Omonia hasta Síndagma, coreando lemas contra el fascismo y el racismo y por la regularización y derechos de todas las personas, independientemente de su origen.


Asocación Paquistaní de Grecia "La Unidad". Tras acompañar al coche fúnebre, los compatriotas del asesinado rezan por él e invocan a Alá.

viernes, 18 de enero de 2013

Escalada de tensión social en Atenas




La primera quincena de enero finaliza con nuevas movilizaciones en los sectores del transporte, la banca y la sanidad, en un clima de tensión propiciado por diversos ataques contra sedes de partidos y viviendas, de autoría aún incierta. 

Hacia las tres de la madrugada del lunes 14 de enero, dos hombres efectuaron disparos contra la sede nacional del partido gobernante Nueva Democracia. Los atacantes huyeron después de la céntrica Avenida Singrú en un coche robado, según reconstruyeron los acontecimientos los testigos presenciales. Sin embargo, únicamente dos proyectiles, uno de Kalashnikov y otro de revólver, llegaron a penetrar las oficinas, a pesar de que la policía encontró hasta nueve casquillos en la calle. Éste fue el hasta la fecha último y más espectacular de los hasta 17 ataques violentos registrados durante el anterior fin de semana. Entre los objetivos, las viviendas de cinco periodistas, y del hermano del portavoz del Gobierno. Sin que se produjeran heridos en ninguno de los casos, también sufrieron ataques las sedes de partidos políticos, la compañía pública de electricidad y varios cajeros automáticos.